Artesania: La Alfareria

“Arte cotidiano de los pueblos antiguos. Saber y sabor.

Los productos artesanales, que actualmente se han convertido en elementos decorativos y de coleccionista por el simbolismo cultural que las piezas de cerámica han significado a lo largo de nuestra historia, surgieron en la edad de piedra por necesidad, facilitando completamente la subsistencia y mejorando la vida cotidiana.

En el neolítico, en el inicio de la edad de piedra (8000 años aC), cuando los nómadas se convirtieron al sedentarismo, comenzaron a trabajar la tierra, quedándose a vivir cerca de ríos y lagos por ser las zonas más ricas en materia prima. Más tarde, se dedicaron a criar animales y a domesticar a los que eran salvajes, pues se dieron cuenta de que era más producente que exterminarlos. De esta manera siempre tendrían asegurado el suministro de alimentos y podrían despreocuparse un poco de salir a buscar el sustento en la naturaleza, teniendo más tiempo de innovar y buscar nuevas expectativas futuras.

Con este avance su supervivencia iba aumentando e iban descubriendo otras actividades. Al dejar volar su imaginación, descubrieron como mezclar el barro con el agua, resultando así “la alfarería”, siendo uno de los primeros oficios que se desarrollaba y llegando a formar parte fundamental en sus vidas cotidianas.

Edad de piedra

Un descubrimiento vital que les facilitó la posibilidad de almacenar tanto líquidos, como semillas de trigo o harinas molidas, etc., fueron las tinajas. En ellas, además, podían macerar y conservar carne, pescado, líquidos, etc., sin tener que desplazarse continuamente a por agua a la orilla de los ríos o lagos, pudiendo asentarse en el interior colmando sus despensas.

La artesanía, tiene como cualidad principal estar hecha a mano, por lo que ninguna pieza será nunca igual a otra, lo que es una valor añadido para el cliente que persigue la originalidad y la maestría en sus adquisiciones

LA ALFARERÍA UN ARTE MUY PERSONAL

Nuestras ánforas están basadas en diversos estudios anfóricos con las formas y usos de la antigüedad. En el pasado existieron un gran surtido de ánforas pues había alfareros que hacían piezas más “rústicas” y otros que las hacían “más definidas”. En general, cada aldea adaptaba las piezas a sus necesidades. Esta profesión era un arte muy personal, cada alfarero plasmaba en sus piezas lo que su destreza e imaginación le dictaban. Por ello, a lo largo de su trayectoria, Ánforas de mar, ha trabajado con diferentes maestros artesanos, cada uno especializado en distintas técnicas y tratamientos en el diseño del barro de nuestras piezas. Hemos estudiado los gustos de las diferentes civilizaciones y hemos elegido varios barros y controlado muy bien su comportamiento y cambios significativos durante la cocción para que esta tenga la máxima calidad. Nuestra pretensión era que nuestros clientes pudieran tener un amplio abanico de piezas para elegir, piezas “a la carta” cultivadas bajo el mar.

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