Cascotes o trozos de ánfora

Los trozos de ánfora se dejan en el mar durante mucho más tiempo, donde van adquiriendo más vida marina, y se van recubriendo los cantos rotos consiguiendo al fin una pieza como si hubiese salido de un pecio hundido decorada caprichosamente por la flora y fauna marinas, dándoles más autenticidad.